Uno de los montajes más bellos que se pueden disfrutar estos días en la capital. Tal ha sido la buena acogida de esta monumental obra de Juan Mayorga, que se ha prorrogado una semana más (del 5 de Julio previsto en un primer momento al 12 de Julio). Una obra tan hermosa como poética, tan misteriosa como compleja, una historia que nos engancha desde el primer momento y se va construyendo ante nuestros ojos, en una aparente complejidad que va encajando las piezas hasta completar un precioso y ambiguo collage final, en el que serán los espectadores los que tengan que terminar de sacar las conclusiones sobre algunos de los temas que se tratan.
LUCES DE BOHEMIA DE RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLAN. Teatro Español.
Estamos de enhorabuena porque vuelve Don Max (Ginés García Millán) a visitarnos al “Español” justo ahí por donde fueron sus andanzas mortuorias, en su mismo barrio desesperado de hace un siglo. No es habitual verle ya por estos lares, comprendan lo complicado del montaje, pero triunfó de tal manera nuestro ilustre “cesante” que repite. Ya estuvo el año pasado. Paradójicamente el éxito es su derrota y su derrumbe su alzamiento, amago de suicidio colectivo incluido, sin serlo, porque hasta para hacerse daño había que pedir permiso a las autoridades y él buscaba compañeros para compartir su ocaso. Le convencieron de lo contrario. Los jóvenes sólo deben morir por romanticismo.
¡Viva Don Máximo Estrella y toda su prole!
¡Ya están de vuelta!
Desde el comienzo de la escena parece la muerte llamar a su puerta. Estén atentos.
Bienvenidos.
Teatro: Francisco Ferrer. Viva la escuela moderna. Teatro de la Abadía (Sala Juan de la Cruz).
Teatro: Asesinato y adolescencia. Naves del Español
Pórtate bien o viene el hombre del saco, nos decían de pequeños. No salgas sola que viene el coco y te comerá. Pórtate bien que el lobo feroz asoma sus fauces. Tápate, que el dentellado ahora no se agazapa en los bosques. Su aullido está en los parques, allá dónde los grupos de adolescentes se reúnen.
Teatro: Obra infinita. Teatro María Guerrero
Salimos de la sala con la sensación de haber realizado un viaje en el tiempo, un regreso a la infancia, a esos relatos que escuchabas en los pueblos y que han ido configurando lo que eres hoy en día. Un divertido e ingenioso puzzle para intentar comprender de donde venimos, lo que somos, hacia donde vamos. El complejo mundo en el que vivimos analizado desde la perspectiva del pasado, una manera de tomar impulso para entendernos como individuos y como sociedad.
El encanto de una hora en Teatro Español
Silencio en escena, lentitud y calma. No estamos acostumbrados a los silencios, nos hemos acostumbrado a la prisa, cuanto más efímero mejor. Rascacielos, coches , gente convertida en masa. No es este el caso, allí sentados en nuestra butaca, dos figuras de porcelana aguardan, la belleza plástica traspasa proscenio e inunda la sala pequeña del Teatro Español. Una sala de fiestas en la que el tiempo parece haberse parado, la función no ha dado comienzo, en la sala aun se escuchan conversaciones. En escena figuras inmóviles, viendo pasar lo que ocurre a su alrededor, los desmanes de una época, sin juicio, sin vanidad.
Teatro: Homenaje a Billy el niño. Teatro del Barrio
Teatro: Quitamiedos. Teatro de la Abadía.
Una distracción al volante provoca un accidente con trágicas consecuencias, pero lejos de acabar todo, es justamente aquí donde empieza la verdadera historia. La nueva creación de Kulunka Teatro es un prodigio de humor negro, ternura y buen hacer. Un montaje que nos pone frente a la muerte (incluso la traspasa) sin ningún miedo, con toda la naturalidad con la que nunca queremos hablar de ella.







