Malena Alterio y Carmen Ruiz encarnan a dos amigas, con unas vidas ordinarias. La amistad y la literatura irrumpen como algo extraordinario. Quizás un milagro.
Lo que no te puedes perder en Abril
Con la llegada de la primavera, tenemos un mes repleto de grandes estrenos, pero también con alguno de los regresos más esperados del curso. Porque los últimos días de este mes de Abril volverán a la cartelera "Una noche sin luna", uno de los acontecimientos teatrales de los últimos años, pero también "Travy" (las dos con todo agotado desde hace meses), "El hijo de la cómica" del gran José Sacristán, o "Paüra". Por si esto no fuese suficiente, tendremos lo nuevo de El Conde de Torrefiel, Romeo Castellucci, Juan Carlos Fisher, Ron Lalá, Laura Garmo, Declan Donnellan, La Conquesta del Pol Sud, Falk Richter, Rafaela Carrasco, Ernesto Caballero o Eduardo Galán. Tendremos la oportunidad de ver en escena, además de Juan Diego Botto u Oriol Pla, a Isabelle Huppert, María Galiana, Gloria Muñoz, Macarena Sanz, Rómulo Assereto, José Luis García-Pérez, María Adánez, Omar Banana, Inma Cuevas, Nuria Herrero, Mona Martínez, Maria Pau Pigem, Nieve de Medina, Alicia Armenteros, Anna Mayo, Ana Garcés, Pablo Béjar, Francesc Galcerán, Emilio Tomé, Elisa Hipólito o Lucía Quintana. Acompáñanos y te lo enseñamos todo.
Teatro: Casi ninguna verdad. Teatro Valle Inclán. Sala Francisco Nieva.
El escondido y la tapada en Teatro de la Comedia
Malquerida. Teatro Español
Teatro: Las Troyanas. Espacio Zafra Teatro.
La última noche con mi hermano. Teatro María Guerrero
Salimos a la fría noche madrileña conmocionados y emocionados por lo que acabamos de ver. Una dolorosa historia contada de una forma extremadamente bella y cruda a la vez. Al salir, agradecemos el aire fresco en la cara, para comenzar a procesar todo lo que hemos visto, todo lo que hemos sentido, la cantidad de emociones que nos han recorrido el alma en las últimas dos horas y media. Es difícil llegar a explicar como de una historia tan desoladora puedes crear algo tan bello, una obra que no se regocija en el dolor, sino que lo transita como un elemento más del proceso de la enfermedad, pero dejando en todo momento lugar para la belleza, para el amor, para la rabia, para la desesperación. Una magistral propuesta que nos da un vuelco al corazón, pero que nos deja con una inmensa sonrisa. Como dice la protagonista al comienzo de la obra: "teatro hecho por los muertos para dar fuerza a los vivos".
Rompientes. Teatro de La Abadía
Una casa frente al mar, ese lugar tan idílico que se convierte en un palco para ver en primera fila el horror. Toda la ternura y el amor que encerraban esas paredes se resquebrajan por el azote de las olas, que traen hasta la orilla los cuerpos sin vida de personas que solo buscaban la dignidad de una vida mejor. Un punto de inflexión para cualquier persona que lo vea, un punto de retorno que puede convertirse en una herida que no deje de sangrar, en un abismo por el que asomarse, un golpe de realidad que hace que se derrumben todos nuestros sueños y que lo convierte todo en un deambular sobre el hecho que cambiará para siempre lo que sentimos al ver la inmensidad del mar.








