Acción comadres. Sala Mirador
49 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro
GREENPISS. Gran Teatro Pavón
Hay funciones a las que una entra
buscando pasar un buen rato y sale habiéndose reído mucho… pero también
pensando algo más de lo esperado. Eso me pasó con “Greenpiss” de Yllana en el Gran Teatro Pavón. Fui sabiendo más o menos el tipo de lenguaje que maneja la
compañía, pero aun así siempre sorprende ver hasta qué punto dominan un código
tan propio y tan eficaz.
Las dos caras de Virginia Woolf. Teatro del Barrio
Hay algo en el Teatro del Barrio que siempre me coloca en un estado distinto. No sé si es el espacio, la cercanía o esa sensación de que lo que va a pasar ahí dentro tiene algo de íntimo, de compartido. Entré a ver “Las dos caras de Virginia Woolf” con cierta curiosidad, pero también con una disposición más abierta, quizá más receptiva a dejarme atravesar por lo que pudiera surgir.
Bérénice de Romeo Castellucci. Teatros del Canal
Utopía en llamas. Teatro María Guerrero
Salimos de la sala de la Princesa del María Guerrero con la sensación de vivir en un mundo malvado, en el que la prostitución y los puteros campan a sus anchas. Salimos a la luz de esta tarde previa a la semana santa con el malestar por los datos que nos golpean al final de la obra, pero con la sensación de haber asistido a una experiencia escénica muy necesaria. Porque aunque muchas de las cosas que hemos visto las sepamos, es necesario recordarlas para que recapacitemos sobre ese submundo al que nadie quiere poner fin, legalizar o prohibir, todos prefieren dejarlo en un limbo del que se aprovechan los proxenetas y las mafias.
Tras el ensayo. Teatro Español
Niebla. Nave 10 Matadero
Llega a Nave 10 Matadero (en fechas poco apropiadas para el teatro, con la mitad de la ciudad fuera) uno de los títulos más esperados de la temporada. Fernanda Orazi vuelve a sorprendernos con un montaje que lejos de ser una versión de la obra original es una disección de la misma. Una deconstrucción de la novela de Miguel de Unamuno para ir a la esencia misma del texto y analizar desde ese lugar a su protagonista, y acompañarle en su intento de conocerse a si mismo y sus contradicciones vitales. Un juego escénico, original e ingenioso, que deja un poderoso poso filosófico sobre la existencia del personaje y de la delgada línea que separa la realidad de la ficción, más en estos tiempos en los que gusta tanto vivir en una realidad edulcorada por las redes.
La vida extraordinaria. Teatros del Canal
Malena Alterio y Carmen Ruiz encarnan a dos amigas, con unas vidas ordinarias. La amistad y la literatura irrumpen como algo extraordinario. Quizás un milagro.








