Nos adentramos en el Teatro Maravillas en esta calurosa tarde de Septiembre, el verano dando sus últimos coletazos. Pocas opciones mejores para estas temperaturas que venir a ver esta ingeniosa comedia, en la que estas irresponsables nos harán disfrutar con su propio caos, con la encrucijada en la que ellas solitas se meten y de la que veremos si pueden salir. Una historia de amor y amistad, ingredientes perfectos para que una comedia funcione. Y pocos planes mejores para disfrutar del mes de Septiembre que venir a conocer las desventuras de estas tres mujeres, a cual más peculiar.
Leonora. Teatro de La Abadía
Tras el éxito clamoroso de crítica y público la pasada temporada tras su paso por el escenario de Contemporánea Condeduque, solo faltaba esperar fecha y escenario a donde volvería este maravilloso montaje de Alberto Conejero interpretado por una descomunal Natalia Huarte. Cuando el Teatro de La Abadía presentó su nueva temporada, con la sabia decisión de abrirla con esta joya, avisé a todos mis conocidos para que corriesen a comprar entradas, porque no tenía ninguna duda de que volarían. En unos días, todo vendido, la obra lo merece. Este pasado martes la volví a disfrutar, y solo puedo reiterar todo lo que dije sobre ella tras verla el pasado año. La gran velada se completó con el encuentro posterior a la función con Juan Mayorga, Alberto y Natalia. Una noche mágica que da el pistoletazo de salida a una temporada que se avecina muy interesante en el Abadía.
Vendrán alienígenas y tendrán tus ojos. Nave 10 Matadero
El invencible verano de Liliana. Contemporánea Condeduque
Nos adentramos en el auditorio de Contemporánea Condeduque para asistir a uno de los relatos más desgarradores que se pueden vivir. Porque hablar sobre el asesinato de una hermana debe ser uno de los trances más duros para una persona. Esto le ocurrió a Cristina Rivera Garza, que perdió a su hermana Liliana y años después decidió investigarlo para contar su caso y hablar de uno de los problemas más graves que asolan México. Ahora tenemos una nueva oportunidad de verla, aunque en mi humilde opinión debería permanecer más tiempo en cartel para concienciar a mucha más gente. Vayan a verla, saldrán conmocionados y emocionados por la brutalidad del relato.
El verano que mi madre tuvo los ojos verdes. Teatros Luchana
Entramos en la sala de los Teatros Luchana y el intérprete nos interpela (más bien el personaje) para que no invadamos la escenografía y tengamos cuidado en nuestro camino a nuestras butacas. La tensión preside la sala incluso antes de comenzar la función, con la impertérrita pose del actor, sentado frente al público con cara de pocos amigos. Menos mal que el mismo destensa la situación con unas palabras previas sobre que pasará si suena algún teléfono. Tenemos que decir que es un método bastante persuasivo, ya que aunque parezca increíble no sonó ningún teléfono a lo largo de la función. Y con esta mezcla de sensaciones comienza este viaje emocional que nos transformará, al igual que le ocurre al protagonista.
Una noche con Federico. Teatro de las aguas
Entramos en el coqueto Teatro de las Aguas sin conocer la trascendencia de lo que vamos a ver. Un homenaje a una de las figuras más importantes de nuestro país, un recorrido por sus personajes más emblemáticos y por los momentos de su vida que marcaron su trayectoria. Todo emoción y teatro en estado puro. Una pieza que cose con extrema delicadeza los retazos escogidos de cada obra, para confeccionar un collage de la obra de Lorca, que nos sirve de guía para mostrarnos lo que fue su vida.








