Un Shakespeare para las noches de verano
Noche buena en un piso del madrileño barrio de Carabanchel. Como ocurre en cada familia, los rituales navideños contrastan con las desavenencias que se intentar esconder bajo el mantel para pasar estas fechas de la mejor manera posible. Pero esta no es una familia normal, esta no es una nochebuena cualquiera, es el momento en el que se deben ajustar cuentas, en el que hay que poner las cartas sobre la mesa, cuando los fantasmas del pasado vuelven para saldar deudas pendientes.
Comienza la temporada con Imparables, la X Muestra de nueva creación escénica de Nave 73, que se celebrará del 4 al 27 de Septiembre. Una interesante oportunidad de conocer lo que se cuece en los centros de estudios escénicos profesionales y en contextos de creación vinculados a residencias, mentorías y procesos de acompañamiento artístico, las propuestas de jóvenes talentos que marcarán la cartelera teatral en poco tiempo. Una gran oportunidad de tomar nota sobre lo que está por venir.
Nos adentramos en la sala Lola Membrives del Teatro Lara en este caluroso miércoles de Julio para asistir a esta comedia negra que nos ha atrapado y de la que salimos encantados. La crueldad de la vida, la lucha por la supervivencia, los límites de una persona para conseguir avanzar en la vida. Todo esto cabe en este texto de Fran Nortes que consigue jugar con destreza todos los elementos de la trama para que todos los personajes parezcan odiosos y nos den lástima a partes iguales. Una ingeniosa propuesta que vuelve para hacer las delicias de los que nos quedamos en verano en Madrid.
En medio de este verano caluroso de Mundial de fútbol regresa una de las piezas más impactantes y emocionantes que ha recorrido la cartelera madrileña en los últimos ocho años, algo que pocas obras pueden decir. Regresa esta Juana con ganas de reivindicarse y contarnos sus desgracias y sus penurias, pero sobre todo con la fuerza y la energía que ha desplegado desde que el gran Nicolás Pérez Costa le da vida. Y como era de esperar, en su regreso la sala está llena, pese a ser un viernes de Julio, y la ovación final vuelve a ser unánime. Pocos planes mejores para pasar un viernes de verano en Madrid.
Nos refugiamos del infernal calor de estos días en la capital en los Teatros Luchana, un oasis en el que poder disfrutar de divertidas comedias que nos distraen y nos desconectan por un rato de la realidad (tan necesario en estos días de verano para quien tiene que quedarse en la ciudad). Asistimos a una fabulosa propuesta, que nos sorprende desde que se apagan las luces hasta que se vuelven a encender. Un viaje que no deja de sorprendernos, con giros imposibles y muchas escenas memorables. Una cosa, es muy difícil escribir estas líneas sin hacer spoiler. Lo intentaremos, para que no venga a visitarnos Claudio.
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