Nos adentramos en el auditorio de Contemporánea Condeduque para asistir a uno de los relatos más desgarradores que se pueden vivir. Porque hablar sobre el asesinato de una hermana debe ser uno de los trances más duros para una persona. Esto le ocurrió a Cristina Rivera Garza, que perdió a su hermana Liliana y años después decidió investigarlo para contar su caso y hablar de uno de los problemas más graves que asolan México. Ahora tenemos una nueva oportunidad de verla, aunque en mi humilde opinión debería permanecer más tiempo en cartel para concienciar a mucha más gente. Vayan a verla, saldrán conmocionados y emocionados por la brutalidad del relato.
El verano que mi madre tuvo los ojos verdes. Teatros Luchana
Entramos en la sala de los Teatros Luchana y el intérprete nos interpela (más bien el personaje) para que no invadamos la escenografía y tengamos cuidado en nuestro camino a nuestras butacas. La tensión preside la sala incluso antes de comenzar la función, con la impertérrita pose del actor, sentado frente al público con cara de pocos amigos. Menos mal que el mismo destensa la situación con unas palabras previas sobre que pasará si suena algún teléfono. Tenemos que decir que es un método bastante persuasivo, ya que aunque parezca increíble no sonó ningún teléfono a lo largo de la función. Y con esta mezcla de sensaciones comienza este viaje emocional que nos transformará, al igual que le ocurre al protagonista.
Una noche con Federico. Teatro de las aguas
Entramos en el coqueto Teatro de las Aguas sin conocer la trascendencia de lo que vamos a ver. Un homenaje a una de las figuras más importantes de nuestro país, un recorrido por sus personajes más emblemáticos y por los momentos de su vida que marcaron su trayectoria. Todo emoción y teatro en estado puro. Una pieza que cose con extrema delicadeza los retazos escogidos de cada obra, para confeccionar un collage de la obra de Lorca, que nos sirve de guía para mostrarnos lo que fue su vida.
El hambre imposible. Teatro del Barrio
Los Locos de Valencia. Teatros del Canal
Josefina. Teatro Lara
Lo que no te puedes perder en Septiembre
Mitad. Teatro Lara
Los años erosionan las relaciones, lo que antes era emocionante se convierte en anodino, las emociones pasan a dar pereza, la rutina lo eclipsa todo hasta cegar la pareja. Esta es la dolorosa conclusión a la que parece haber llegado esta pareja, que intentan reconstruir las piezas de lo que fueron, para ver si queda algo tras más de dos décadas de relación, o solo un puñado de bonitos recuerdos a los que aferrarse. Una noche larga en la que se pondrán las cartas sobre la mesa, conseguir entender como han podido llegar a ese lugar, para saber como poder seguir hacia adelante.








