Me pregunto cómo es posible que Lope de Vega siga engatusándonos, siempre con la misma pasión. Sabemos desde el inicio si se casarán, si acabarán muertos o presos. Los engaños, la pureza o la indolencia, el poder de la mujer en tiempos de valores aciagos. Únicamente tengo una respuesta: existe verdad en los versos, técnicamente perfectos, y una riqueza rítmica cuyos ecos llegan certeros a quien se acerca a ellos. El amor como excusa para trasladarnos a una época.







