Malquerida. Teatro Español
Teatro: Las Troyanas. Espacio Zafra Teatro.
La última noche con mi hermano. Teatro María Guerrero
Salimos a la fría noche madrileña conmocionados y emocionados por lo que acabamos de ver. Una dolorosa historia contada de una forma extremadamente bella y cruda a la vez. Al salir, agradecemos el aire fresco en la cara, para comenzar a procesar todo lo que hemos visto, todo lo que hemos sentido, la cantidad de emociones que nos han recorrido el alma en las últimas dos horas y media. Es difícil llegar a explicar como de una historia tan desoladora puedes crear algo tan bello, una obra que no se regocija en el dolor, sino que lo transita como un elemento más del proceso de la enfermedad, pero dejando en todo momento lugar para la belleza, para el amor, para la rabia, para la desesperación. Una magistral propuesta que nos da un vuelco al corazón, pero que nos deja con una inmensa sonrisa. Como dice la protagonista al comienzo de la obra: "teatro hecho por los muertos para dar fuerza a los vivos".
Rompientes. Teatro de La Abadía
Una casa frente al mar, ese lugar tan idílico que se convierte en un palco para ver en primera fila el horror. Toda la ternura y el amor que encerraban esas paredes se resquebrajan por el azote de las olas, que traen hasta la orilla los cuerpos sin vida de personas que solo buscaban la dignidad de una vida mejor. Un punto de inflexión para cualquier persona que lo vea, un punto de retorno que puede convertirse en una herida que no deje de sangrar, en un abismo por el que asomarse, un golpe de realidad que hace que se derrumben todos nuestros sueños y que lo convierte todo en un deambular sobre el hecho que cambiará para siempre lo que sentimos al ver la inmensidad del mar.
Teatro: El jardín de los cerezos. Teatro Fernán Gómez (Sala Guirau).
1984. Teatro Fernán-Gómez
Llevar la distopía de George Orwell al teatro es,
de entrada, un acto de valentía o de temeridad. ¿Cómo trasladas el monólogo
interno de Winston Smith y la inmensidad asfixiante de Oceanía a las tablas? El
Fernán Gómez ha apostado por la versión de Javier Sánchez-Collado y Carlos Martínez-Abarca (que también dirige) y la elección no podría ser más acertada. No es una
traslación lineal; es una deconstrucción temporal que juega con el
espectador, saltando entre el presente, el pasado y un futuro que ya parece nuestro "ahora".
Viernes, I'm in love. Sala Cuarta Pared
Gigante. Teatro Bellas Artes
Confidencias de artistas. Salón de los balcones- Andrea D´Odorico. Teatro Español
El Teatro Español nos acerca a la figura de
Carmen de Burgos con una pequeña adaptación del libro que lleva el mismo
título. Una propuesta íntima, sin grandes artificios pero una experiencia de
escucha magnífica.
Un acto de escucha profunda, como el que Carmen supo construir hace más de cien años.








