Teatro. Como un viento helado. Fernán Gómez

Comenzar una obra de teatro con la canción "Maldita dulzura" (Vetusta Morla) genera ya de por si un gran interés por lo que va a ocurrir a continuación. Una pieza que destila ternura (y dulzura) pero también dolor y duros golpes de las oscura de las realidades. Un montaje que abre una interesante trilogía sobre el abuso, sobre la angustia al sufrirlo, sobre el miedo para combatirlo, sobre los caminos que nos llevan a un callejón sin salida del que es muy difícil salir.



La temporada del Teatro Fernán-Gómez comienza su nueva temporada dando cabida a la compañía Tanttaka Teatroa, que con esta "Trilogía contra es abuso" pretenden concienciarnos sobre una de las mayores lacras de nuestra sociedad. Tras este escalofriante inicio vendrán "La casa de la llave" (Del 25 de Septiembre al 6 de Octubre) y "Soka" (Del 9 al 27 de Octubre). Esta compañía de Euskadi llega a Madrid con estos tres montajes cargados de verdad, de cruda realidad, para hacernos abrir los ojos sobre lo que pasa a nuestro alrededor, sobre una sociedad a la que le falta mucho por evolucionar, para visibilizar un problema que por desgracia afecta a mucha gente y es dificilmente visible.


Tres jóvenes, que aparentement no tienen ninguna relación, no han tenido vidas similares, ni parecen tener ningún vínculo, viven bajo la misma ley, la ley del silencio, que les impide avanzar. ¿Y por qué tienen que vivir así? La causa es muy sencilla (y dolorosa), los tres protagonistas se encuentran en la misma situación, ante el mismo abismo, el abuso. Una realidad que les golpea, les esconde, les obliga a vivir aislados, con el miedo a que cada vez vaya a más, ante el temor de no saber como escapar.

Es algo que está, desgraciadamente, muy presente en el día a día, más de lo que nos gustaría e incluso más de lo que podemos imaginarnos. Es muy importante que tutores, profesores, amigos, dirijan la mirada hacia jóvenes y menores que están sufriendo de alguna manera este tipo de situaciones. Los sentimientos de vulnerabilidad y culpabilidad se mezclan y es muy difícil levantar el dedo para decir "yo he sido víctima".



La vivencia de una experiencia fuertemente traumática, como el abuso sexual en la infancia por poner un ejemplo, conlleva el posible desarrollo de múltiples problemas emocionales, sociales, conductuales y físicos. La naturaleza de dichos problemas depende, entre otros muchos factores, del momento evolutivo en el que se encuentra la víctima. Algunas de las variables que pueden explicar la gravedad de la sintomatología son las características del abuso, agresor o víctima.


Para adentrarse en este tenebroso universo de los abusos, el director Fernando Bernués ha seleccionado el texto de Rafael Herrero (autor de "No me hagas daño", que se representó con gran éxito en el Teatro Español), con el que permite hablar de todos estos temas y sus connotaciones con estar dando un discurso, sin pretender aleccionar, solamente mostrando de la manera más dura y descarnada una realidad de la que no somos conscientes. Una sala de teatro como lugar para exponer una cruda realidad, con un contenido más habitual del que imaginamos, y que tanto el texto como el director pretenden mostrarnos de la manera más directa, porque hay cosas que se deben contar sin edulcorar, de la manera más descarnada.


Durante los ochenta minutos que dura la obra (que se nos pasan sin apenas darnos cuenta), se aborda el caso de tres jóvenes marginales con un duro pasado, por el que han quedado marcados, y que de una u otra manera está dirigiendo sus vidas. Tres vidas marcadas por acontecimientos de la infancia que los han dejado "tocados" para siempre. Personas que han sufrido abusos, los cuales arrastrarán el resto de sus vidas. Bajo una conexión con grandes incertidumbres, los tres están relacionados por un incidente en una farmacia, que será lo que una a tres personajes que aparentemente no tienen nada en común.

El elenco, formado por tres jóvenes actores, nos estremece y nos conmueve a partes iguales. Con sus grandes interpretaciones nos transmiten su rabia, sus falsas seguridades, sus traumas y los sentimientos encontrados. Situaciones límite que hacen que cada uno de ellos se vea abocado al abismo. Nerea Elizalde, Tania Fornieles y Koldo Olabarri son los encargados de dar vida a estos personajes cargados de dolor y angustia, que llevan a sus espaldas mochilas que les impiden llevar una vida normal, que les conduce por sendas tenebrosas hacia lugares de los que es muy difícil regresar.


Los tres actores, que ya coincidieron hace algunos años en el montaje "Romeo y Julieta" que dirigió Ramón Barea, encajan a la perfección, transmitiendo una química que hace que todo se vea de lo más natural, pese a la crudeza de lo que se cuenta. Nerea Elizalde ("Último tren a Treblinka", "Guernica: 80 urte ondoren") transmite una dulzura que nos golpea, una languidez que nos cautiva, un miedo que nos conmueve. Tania Fornieles ("Último tren a Treblinka", "Fósforos") nos intimida con su agresividad, nos impone con su ímpetu, nos hiere con su dolor. Koldo Olabarri ("Obabakoak", "El sueño de la vida") nos angustia con su pena, nos acelera con su ansia, nos desmorona con su terror.


El montaje, que transcurre en un solo espacio, es de una gran belleza formal, con continuas proyecciones que acompañan a la historia. Estas imágenes ayudan a crear ambiente en cada momento, a enfatizar el dolor y la rabia, a meternos aún más en los corazones de los personajes. Una función que hace el tránsito entre espacios con muy poco tiempo, para mantenernos en todo momento alerta, manteniendo a los personajes en escena en todo momento.



El resultado es una obra bella y conmovedora, pero a la vez cruda y demoledora por todo lo que cuenta. Tan necesaria como lo es visibilizar lo que en ella se cuenta, si esta obra consigue ayudar bienvenido sea. Ojalá se pudieran hacer pequeñas representaciones del montaje en colegios e institutos, para que los jóvenes viesen de cerca el dolor, el problema, y pudiesen ser capaces de combatirlo.

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Como un viento helado
Teatro: Teatro Fernán-Gómez. Sala Jardiel Poncela
Dirección: Plaza de Colón 4
Fechas: De Martes a Sábados a las 20:30. Domingos a las 19:30.
Entradas: Desde 13€ en teatrofernangomez. Del 11 al 22 de Septiembre.
El Jueves 19 de Septiembre encuentro con el público. Entrada libre hasta completar aforo

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