La habitación de María en Teatro Reina Victoria.

 

Se llena el patio de butacas del Teatro Reina Victoria, entre medidas de seguridad sanitaria, entradas agotadas y un boca a boca que está dando grandes alegrías en tiempos difíciles a Pentación Espectaculos. 

Manuel Martínez Velasco presenta un texto que se atreve con el mayor de los indómitos, imperceptible, intangible pero que lo abarca todo, el tiempo y así entre vivencias, recuerdos, anécdotas y sobre todo con una lucidez presente que la permite estar al tanto de la prensa y la actualidad, Isabel Chacón cumple su 80 aniversario sin compañía, o más bien con la presencia de Salinger. Muestra Salinger el gusto por los guiños mas contemporáneos del autor.   

Jose Carlos Plaza dirige esta propuesta íntima acompañándose de Concha Velasco. La flamante ganadora del Premio Planeta lleva 43 años recluida en su jaula de oro, su casa en la planta 47 de un rascacielos madrileño. Allí tiene todo lo que una persona puede necesitar, se siente incluso libre y menciona así a Octavio Paz cuando decía “La libertad no es la justicia ni la fraternidad sino la posibilidad de realizarlas, aquí y ahora”. Hasta que durante 75 minutos tiene que replantearse su existencia y salen a la luz, deseos, miedos enquistados.

Antes de que sea demasiado tarde tiene que decidir si salir y enfrentarse a sus fantasmas o permanecer y cuando menos, continuar viviendo del pasado.

Una obra que refleja la realidad de nuestros mayores. Utilizando peor las nuevas tecnologías, están mucho mejor informados que nosotros, continúan leyendo en papel, tienen opiniones mejor formadas que nosotros porque dan mas espacio a la reflexión. Pero también tienen miedos, conflictos no resueltos, si bien educados en una cultura del silencio y la discreción en la que aguantaran estoicamente como nosotros tenemos los mayores problemas y somos mucho mas listos por tener un Iphone que nos lo cuenta todo y que en algunos casos probablemente han pagado ellos.

El prisma desde el que se desenvuelve la trama y se ha fundamentado la propuesta es fundamental en este tiempo, para que miremos con respeto y no de un modo tan paternalista, que continuemos aprendiendo y no dando tantas lecciones. 

Una tercera edad, o una segunda juventud encantada por verse reflejada, van como acompañantes a ver obras sobre millenials, singles, amigos de cuarenta, amigas de cincuenta. Esta obra es toda suya. Un revulsivo, para sonreír, para sentir añoranza por lo perdido, ilusión de lo que está por llegar, y ese punto sardónico y cotillón del presente. 

Una puesta en escena ágil, con elementos que nos mantienen curiosos a lo largo de la función, periódicos, libros, el ordenador en el que escribe. Un móvil con el que Chacón no se apaña del todo bien, teléfono fijo que la mantiene conectada con el exterior y con el conserje que justo el día de su cumpleaños no está.    Y un televisor en el que veremos un programa en el que la autora entra en directo.

Concha Velasco sostiene todo el peso de la obra en un monólogo que esculpe a la perfección, ese carisma que es tan propio de la actriz la acompaña en escena durante la función y así nos llevará de la mano, junto a ella, a Italia, a un crucero. Al dolor y a continuar. Concha Velasco nos lleva a enfrentar los miedos sin dolor, nos habla de la muerte y de la libertad, como conceptos construidos y falsables. Con tranquilidad, sentada, sin estridencias, ni excesiva vehemencia con la seguridad del que sabe, que no tiene que cargarse de ornamentos para quien la escucha. 

Paco Leal en el trabajo de escenografía e iluminación, presenta un trabajo en total conexión con el texto y la realidad de la tercera edad hoy, una mesa de trabajo mas tradicional, retazos clásicos, en la cartera, en los útiles que saca del cajón, una librería que define el gusto por la lectura y la cultura, de la autora con la que pasaremos los siguientes 75 minutos, pero también de una persona totalmente de hoy, con un  televisor de plasma y salón de lo mas actual. Vertiginosas vistas desde el rascacielos, con bellos cambios de iluminación, con el fuego acercándose a nosotros cómplices ya de Chacón, junto al trabajo de Bruno Praena en vídeo escena. Una puesta en escena en la que se ven influencias constantes provenientes del cine de la mano de Manuel Martínez Velasco.

Que una actriz de la talla de Concha Velasco, que figuras así continúen poniendo su esfuerzo y sus ganas al servicio de la cultura y anime a volver a los teatros es todo un honor.  Si bien decimos desde aquí, que sería plausible que los políticos lo hiciesen del mismo modo.

¿Qué fue de Isabel Chacón? ¿Qué fue de Salinger? Como siempre no se lo podemos contar todo, les animamos a que vayan a disfrutar de esta entrañable puesta en escena. Varías generaciones que se unen y se entienden generando un precioso trabajo. No lo duden la cultura es segura.

Si les diremos que Concha Velasco finaliza la función, con todo un patio de butacas puesto en pie para aplaudir su labor, un trabajo bien hecho pero sobre todo, su sincero amor al público.

Entrañablemente recomendable.

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La habitación de María.
Teatro: Teatro Reina Victoria
Dirección: Carrera de San Jerónimo 24
Fechas: 21 de octubre al 24 de enero
Entradas: Martes a viernes a las 20:00h Sábados a las 19:00h Domingos a las 18:00h . Miércoles precios reducidos.
 


 

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