Quiero ser Santa en Teatro del Barrio


Este año mas que nunca la VIII Muestra de Creación Escénica Surge Madrid será recordada como la Muestra de la vuelta a la normalidad, el empeño y el esfuerzo con un público que llena los espacios deseando y valorando mas que nunca el trabajo realizado.

María Jáimez nos presenta su propuesta dentro de este Surge Madrid, “Quiero ser Santa” una pieza que sabe a natillas hechas con mimo, que huele a recuerdo y a hogar, y también al vestido del domingo que picaba para ir a misa y a los calcetines largos que se bajaban todo el rato.

Una contradicción en la que todo es añoranza sin juicio, es presente y futuro porque otras fueron y nosotras somos también con ellas.

María nos contaba:

"El primer deseo de María, una chiquilla andaluza, es ser santa, Santa María. Se cría entre vírgenes y rosarios, mantillas y figuritas del portal de Belén; como referencias vitales la Virgen de las Angustias de Granada, Santa Teresa de Jesús, Juana de Arco y Madonna.

No piense nadie que esto es una denuncia de la culpa, ni del cristianismo, ni de la iglesia, ni todo lo contrario… No tiene ninguna actitud de denuncia de nada, ninguna voluntad política. Es algo así como un retrato punk de la contradicción: hacer la comunión vestida de virgen y pocos años después, darse el lote en los coches de choque de la feria".

María Jáimez hilvana un texto íntimo que nos traslada a nuestro origen, al lugar de donde venimos y donde parece en ocasiones que las cosas no han cambiado tanto. La casa puede ser distinta, incluso puede vivir otra gente, pero nosotros la seguimos mirando con los mismos ojos. Así, María comienza a zurcir una idea filosófica y potente, de lo mas íntimo a lo colectivo, hasta lo mas abstracto, sin que el humor decaiga en ningún momento.

Mientras tenemos los ojos vidriosos entre la risa, la presencia de José Troncoso se percibe, pululando de alguna manera por la propuesta.


Una mujer joven fregotea el patio que un día fue cine, que un día fue hogar y testigo silencioso de la vida, de una familia, enaguas y puntillas en el lugar que ocupaba la pantalla. La miramos a ella, un parecido a Martirio relajá en su casa y camiseta de Canal Sur nos permite imaginar quien puede ser María,  parece no vernos hasta que directamente nos interpela y en un abrir y cerrar de ojos nos hace cómplices de su historia, campechana, cercana, pero con un enorme fondo y un enorme mensaje, tras ese tinte festero.

Ella quería ser santa, nos lo cuenta, ella es de la Virgen de las Angustias, Juana de Arco, Santa Teresa y Madonna unas conexiones que son sumamente lógicas y que además nos muestra con pruebas audiovisuales que podemos ver en lo que un día fue pantalla de cine. Porque ella cree, a ella le da igual que tu creas o no, que ella no lo juzga y lo respeta, pero ella cree. Más si vemos las conexiones que la llevan de una cosa a la otra y es que veremos que todo eran señales para que ella fuera santa.  Eso sí, está también su tía Milagros, soltera, que dice que ella quiera, que quiera mucho y se deje de tanto Like a prayer.

Por una cosa o por otra de María del Monte, y los consejos de tía Milagros, da un vuelco la vida que una no sabe por qué y te ves en Tarifa y en Sevilla y en una rave en Tarifa otra vez, pero, vean, que una cosa no quita la otra. Las conexiones están ahí, las hemos visto. María ademas tiene dos acompañantes con las que habla, se comunica, en un suerte de making off en escena, en un ágil trabajo de iluminación, espacio sonoro, audiovisual y todo lo que allí se fuera necesitando trabajo de Alicia Lescure y Leticia Karamazana.

Nada por supuesto es improvisado, solo algo muy trabajado puede sonar tan cercano, Javier Macipe en asesoria audiovisual y Ernesto Artillo en dirección artística también nos acercan su trabajo. Porque ella se dirigía a la  dos, a Alicia y a Leticia, al público, a su amiga flamenca. A los treinta minutos el patio de la abuela de María había traspasado la cuarta pared y si le dan mas tiempo, traspasa el Teatro del Barrio, a lo que habría que dotar de un nuevo concepto teatral o si existe, no lo conozco.


Les hemos contado demasiado incluso, María tiene además muy gratas y bellas sorpresas preparadas que unen a la perfección en tempo su cuerpo con su cuerpo hace años. Solo decirles que ha ido hilvanando, cosiendo, zurciendo, hasta crear un bonito vestido flamenco. Les dejamos que se sorprendan, que disfruten de esta locura, que verán no lo es tanto, porque es la grotesca historia de la vida, en realidad.

En la sala había al menos dos santas sin ser conscientes de ello, que daban aún mas sentido a todo lo que se estaba contando y a todo lo que estábamos sintiendo porque a la Virgen no la podemos ver (no es fácil acceder a Madonna) y con Dios podemos hablar pero (aunque sea duro no nos va a responder).  Lo que si podemos hacer es abrazar y agradecer a todas esas santas invisibles que los son sin pretenderlo, por las que hoy nosotras somos.

Todo el público en pie terminó bailando en el escenario con María a la que aplaudimos y llenamos de claveles su patio andaluz, por su hermosa propuesta, por su entrega, su energía, y esa calidez del trabajo hecho con cariño que hace que sin saber bailar sevillanas, quieras bajar a acompañarla. 

Dos días en el Teatro del Barrio, hoy último día de función. Estamos seguros que María volverá, tiene que volver.

Tan íntima, profunda como esperpénticamente recomendable.

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Quiero ser Santa

Teatro: Teatro del Barrio.

Dirección: Calle Zurita,20

Fechas: .23 de octubre – 24 de octubre

Entradas: 12€  Web de Teatro del Barrio

Duración: 75 minutos.

Dirección:
María Jáimez
Asistencia: Alicia Lescure

Reparto:
María Jáimez

Autor:

Dramaturgia:
Asesoramiento: Jose Troncoso

Dirección artística:
Ernesto Artillo

Iluminación:
Leticia Karamazana

Audiovisuales:
Asesoramiento: Javier Macipe

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