Venus


 “A mi no me da miedo la muerte. A mí me da miedo no vivir lo suficiente para conocer todas esas cosas”.

Con esas palabras Paula nos introduce el tiempo, el que fue y no volverá, el que podía haber sido y no fue, el tiempo vivido y el soñado, el tiempo también olvidado, como eje angular en toda la obra. Cinco personajes en un café también atemporal, que podía ser de ahora y de antes. Escenario donde estos personajes entran, salen, esperan, se encuentran, se pierden, sueñan, ríen, lloran, en un atisbo de encontrar la felicidad en sus vidas y de toparse con su propia realidad.
Una realidad como la de la diosa, de Venus, que osó seguir sus sentimientos al enamorarse de Marte, y fue avergonzada por Vulcano, su marido, ante el resto de dioses. Al menos ella si decidió seguir a su corazón. Como lo hizo Mario con Paula, que al estilo de Cary Grant acudió a su Empire State en busca de su sueño, de su Deborah Kerr particular en su “Tú y yo” .
De como no lo hicieron Alicia y Jorge que anclados en la eterna amistad no fueron capaces de alcanzar su propio Olimpo. Y de como las cenizas de Miguel  fueron testigo silencioso y excusa para esa mirada atrás. Venus nos ofrece también una vorágine de referencias musicales y cinematográficas de estas últimas décadas, unos personajes lineales y conformistas a lo largo de la obra, que poco a poco van abriéndose a las heridas del tiempo, las de sus propias vidas.
Personajes que quizá se quedan en la superficie, sin bucear, sin sumergirse en ese mundo desconocido al que no, no han sido invitados. Saltos temporales que se entienden sin envoltorios físicos ni explícitas palabras, que a veces puede confundir al espectador.
Víctor Conde director de obras como “The Hole 2”, “Olvida los tambores” o “Pegados” consigue a través de una elipsis emocional trasladarnos a esos sentimientos ocultos que todos hemos tenido alguna vez a lo largo del tiempo. Anima al espectador a prestar atención a todos esos elementos que no se ven, a todo ese entramado de relaciones que fueron y no fueron, que pudieron ser y se quedaron a la espera. A desafiar al propio tiempo.
Paula Muñoz a la que pudimos disfrutar en experiencias teatrales como “La enfermedad de la juventud” dirigida por Carmen Losa, “Napoles Millonaria” dirigido por Francisco Vidal ó “Delicadas” dirigida por Carmen Losa. En este caso nos presenta a Paula, la que nos introduce de un modo magistral en un reto de juego atemporal, que nos mantendrá expectantes a lo largo de la función.

Carlos Serrano-Clark ha formado parte de trabajos en cine y televisión, en teatro le hemos podido ver entre otros en “El primer secreto de Francisca y Raimundo” de Arequipa Producciones, en este caso, se pondrá en la piel de Mario, permitiéndonos recordar y revivir situaciones pasadas, mediante un nuevo lenguaje, en reto narrativo, unido a la bella complicidad con su compañera de elenco. 

Ariana Bruguera ya conocida por  “Cabaret”, dirigido por Jaime Azpilicueta, “Burundanga”, dirigida por Gabriel Olivares, la veremos en el papel de Alicia, pondrá el equilibrio necesario en una montaña rusa de emociones, que nos conmoverá y nos hará reflexionar a partes iguales.

Antonio Hortelano en su larga carrera en cine y televisión, destacamos algunos de sus trabajos en teatro en funciones como “Una semana nada más”, dirigido por Gabriel Olivares y “Nuestras mujeres” dirigido por Gabriel Olivares,  una actuación superlativa, que dará dinamismo a la puesta en escena en el papel de Jorge.

Carlos Gorbe ha participado entre tantos otros en “Los tres mosqueteros” dirigido por Gobelins; “Un deseo” dirigido por Helena Martín; “Luna de día” dirigido por Toni Agustí,  “Fauces” dirigido por José Andrés López nos transmitirá la nostalgia, pero ante todo entre todos ellos las ganas de continuar.
Todo ello envuelto en un juego de luces y sombras de la mano de Juanjo Llorens, en un escenario apropiado para la reflexión, trabajo sobresaliente por parte de Ana Garay, para nuestro propio recorrido con entradas y salidas continuas, quizá en exceso, tal y como sucede en la propia vida. Con especial mención al trabajo de Marc Álvarez en el espacio sonoro.
Pero tranquilos, que a pesar de la locura de nuestra cotidianeidad, y tal como vuelve a decir Paula, al finalizar la obra… “Tenemos todo el tiempo del mundo “. Y como no, tiempo también para ver  “Venus”. 

Dirección: Calle Cea Bermúdez 1.
Fechas: 12,19,26,27 de octubre a las 22.30h, 13 y 20 octubre a las 23.00h
Entradas: Desde 12 en teatroscanal


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