Teatro: Hannah Arendt en tiempos de oscuridad. Teatro Galileo

 Un montaje singular para mostrarnos a una mujer que, como bien dice el título, vivió "en tiempos de oscuridad". En una época en la que era difícil ser mujer, ser judía, ser comunista, pero ella luchó por sus ideas, escapó de quienes querían acabar con ella, y consiguió mantenerse fiel a sus ideas y mantenerse con vida, aunque para ello tuviese que dejar atrás muchas cosas. Un montaje que nos muestra ese viaje, esa huida, esa lucha constante por unos ideales en los que no cabían la desigualdad ni la supremacía.




Este año tan oscuro, sólo la aparición de Teatro Urgente en Teatro Galileo parece poner algo de luz entre tanta oscuridad pandémica. Un proyecto coordinado por Karina Garantivá y que "propone un teatro basado en las ideas, la luz y los actores, un teatro esencial que permite a dramaturgos, filósofos y actores encontrarse en torno a un teatro de ideas que surge en el mismo instante en que se produce". Las obras que aquí se programen tendrán una premisa fundamental "es urgente presentar estas obras ahora. Para las obras que pueden esperar, el teatro ya dispone de múltiples escenarios". Para Caballero, uno de los impulsores de esta iniciativa, ha sido "un anzuelo idóneo para encontrar un hogar. Muchas veces en las grandes instituciones, por no decir ya el teatro privado, estas cosas no suceden, hay una maquinaria de producción que a veces no termina de sintonizar con la respiración de los procesos artísticos".

Karina Garantivá lo explica de esta forma: "Nuestra misión es ofrecer al público y a los profesionales un teatro que dé que pensar, porque, suscitando los temas comunes de la vida que a todos nos interpelan, muchas veces enigmáticos, nos invite a mejorar nuestra interpretación del mundo sin renunciar a la amenidad y a la belleza. El proyecto ofrecerá, además de representaciones teatrales, un ciclo de conferencias, encuentros pedagógicos y actividades de fomento de la creación dirigidas a profesionales y público de todas las edades. Ahora que la pandemia ha dictado una gran pausa, conviene analizar con qué herramientas contamos cuando el arte, el pensamiento y las humanidades han sido apartadas de la cotidianidad. Queremos habilitar uno de esos espacios en los que poder ejercitarnos juntos en la delicada tarea de ser libres". Tras el éxito de "En el lugar del otro", llega el nuevo proyecto, en torno a la figura de Hannah Arendt.


Este montaje, producido por Teatro Urgente (en Residencia en el Teatro Galileo) y con el apoyo del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM), es un viaje a través de los distintos lugares que forman la convulsa vida de esta pensadora alemana, que tuvo que huir de su país por sus ideas. Una mujer que luchó por sus ideas, con un pensamiento subversivo, visionario y revolucionario, que en los tiempos que le tocó vivir le conllevaron más disgustos que alegrías. Pese a todo el montaje nos lleva a lo largo de los momentos clave de su vida, contextualizando unos de los años más convulsos del pasado siglo. 


En este nuevo proyecto, la dramaturgia corre a cargo de Karina Garantivá ("Runners", "El mágico prodigioso", "La noche que no se estrenó la vida es sueño") que nos presenta un texto contundente, que transita los momentos esenciales de la vida de Arendt mientras profundiza en temas de gran calado que aparecen en mayor o menor medida en el montaje. Garantivá, que forma parte también del elenco, nos presenta la obra y el contexto en el que surge, a modo de prólogo de lo que vamos a ver. En este primer momento, habla así de la protagonista de la obra: "mientras vivamos, nuestro nombre sólo será una referencia dentro del conjunto de cosas con las que convivimos, pero Hannah Arendt es ya un territorio definido", con lo que nos deja claro la admiración que siente por este personaje histórico.La obra transcurre entre los momentos históricos que marcaron la vida de la pensadora en contrapunto con las contradicciones a las que se enfrenta un grupo de actores de nuestros días que intenta conseguir respuestas sobre el momento que les ha tocado vivir.



Como ocurriera en el primer montaje de Teatro Urgente, la dirección corre a cargo de Ernesto Caballero ("La autora de las meninas", "El jardín de los cerezos", "Madre Coraje y sus hijos"), con Nanda Abella como ayudante. Caballero nos presenta un montaje abstracto, que juega con la ambigüedad de un espacio vacío para potenciar la flexibilidad a la hora de crear las escenas. Una obra que se reafirma en las bases en las que sustentó el montaje anterior, un teatro poético, con pinceladas de humor y mucha carga conceptual. La originalidad con la que plantea cada una de las escenas, los tránsitos entre las mismas, el desarrollo de la historia, es una de las bazas más potentes del montaje.


La obra nos traslada, tras el alegato inicial de Garantivá, a Alemania (concretamente a Konigsberg, ciudad natal de Arendt) en los días previos al estallido de la Primera Guerra Mundial. Hannah crece en el seno de una familia judía no practicante que se centra especialmente en la formación de la joven (según el ideal de Goethe) para que tenga un "desarrollo normal", en temas como la política y el arte. Pero con el estallido de la contienda todo cambia y en aquellos convulsos días toda la vida de la familia salta por aires. Sus ideas y el hecho de ser judía la colocan en el epicentro de los principales conflictos bélicos que asolaron Europa a lo largo de la primera mitad del siglo XX. En estos años asiste al ascenso fulgurante del antisemitismo, por lo que debe huir de Alemania justo antes de que Hitler comience con su nauseabundo programa de exterminio de los judíos. 



Su odisea la lleva de Konigsberg a Berlín, de donde huye para recalar en un París también muy agitado por los hechos que sacuden el continente. Finalmente consigue escapar a Nueva York, donde consigue llevar una vida más tranquila, sin dejar nunca de lado sus ideas. Son estas ideas, sin duda muy adelantadas a su tiempo, las que le hacen involucrarse en la lucha por la igualdad y la libertad, lo que la convierten en testigo y protagonista de los conflictos que le toca vivir. Hannah Arendt nos plantea cuestiones muy vigentes aún en nuestros días, como es la responsabilidad que tenemos como ciudadanos en el devenir de los acontecimientos. A lo largo de la obra también se nos plantea la función que el intelectual y el artista deben tener dentro de la sociedad, ayudando a combatir la creciente deshumanización de nuestra sociedad y especialmente de los nuevos totalitarismos.

El viaje de Hannah acaba en los años sesenta en Jerusalén, donde asiste al juicio contra uno de las figuras más relevantes del nazismo, Adolf Eichmann. Este episodio rompe definitivamente la estructura de la pieza, convirtiendo la escena en una suerte de juicio metateatral en el que el debate va mucho más allá del juicio en sí, convirtiendo a actores y público en partícipes. El juicio traspasa la figura del nazi para plantearnos algunos de los temas que Arendt trató en su ideario.


Junto a Karina Garantivá ("Festén", "Naufragios", "El jardín de los cerezos", "Las amazonas"), que interpreta a Arendt pero también hace las veces de narradora y por momentos nos habla desde su propia identidad, tenemos a Lucía Juárez ("El último rinoceronte blanco", "Mirar Suspendida", "Jews without money", "She") interpretando a la joven Arendt (y tomando el relevo de Karina como narradora en la mayor parte de la obra), Rodrigo Martínez Frau ("Matrioska", "El gigante amapolas", "Museo Ezeiza", "Presidio"), Estíbaliz Racionero ("En el lugar del otro", "Ahora es tarde señoras", "Scivias", "Atra bilis") y Germán Torres ("Iván-off", "24 horas en la vida de una mujer", "Incendios", "La hija del aire"), todos ellos interpretando a todos los personajes que habitan esta singular historia. El término elenco viene como anillo al dedo en esta ocasión, ya que el trabajo coral de todos ellos es encomiable, y sin duda uno de los mayores aciertos de la pieza.


Todo esto se desarrolla, como ya hemos dicho antes, en un espacio vacío, en el que Fernando Muratori (con Pablo Quijano como ayudante), responsable de esta poética y minimalista escenografía, nos propone un juego de abstracción y de sencillez, en el que con pequeños elementos nos traslada a las diferentes localizaciones de la historia. En un montaje de estas características adquiere gran importancia la iluminación, diseñada en este caso por Paco Ariza (con Miguel Agramonte como ayudante). La iluminación consigue transmitir las distintas tonalidades de la escena, pasando de los tonos cálidos de los momentos iniciales a los fríos de las escenas más dramáticas.


Estamos ante un montaje diferente, original, en el que todo transcurre con una gran fluidez pese a la complejidad de todo lo que se cuenta. Una obra llena de giros imposibles, de planteamientos (tanto escénicos como conceptuales) innovadores, de situaciones especialmente anómalas. Y es todo esto lo que da mayor interés al montaje, la idea de utilizar la historia de Arendt para transitar temas universales, para plantear preguntas candentes a día de hoy, para hacer reflexionar. VOLVAMOS A LOS TEATROS. LA CULTURA ES SEGURA.

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Teatro: Teatro Galileo
Dirección: Calle Galileo 39.
Fechas: Del 4 de Marzo al 4 de Abril. De Miércoles a Sábado a las 20:00, Domingo a las 19:30.
Entradas: Desde 20€ en galileoteatro.



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