Nos adentramos en los Teatros Luchana, el perfecto refugio climático para estas tardes tórridas de calor. Y más aún si lo que vas a ver es una fresca comedia que te hace pasar un buen rato, con muy mala leche y un relato de lo más negro. Esta producción de El Tío Caracoles promete convertirse en uno de los grandes éxitos del verano, donde preferimos temáticas ligeras que nos hagan pasar un buen rato y reírnos a pierna suelta. Una comedia perfecta para congelarse ante estos calores...
Estamos ante una comedia negra que bajo su apariencia ligera trata temas de gran calado como la precariedad, la sanidad, la vivienda o los cuidados, aunque en este último caso se excedan de sus obligaciones las protagonistas (al menos en el tiempo en el que tiene que acabar su trabajo). Dos mujeres que luchan por sobrevivir en este mundo hostil que nos ha tocado vivir, en el que un trabajo que guarda como oro en paño, incluso cuando las condiciones contractuales hayan acabado... Un montaje divertido, ácido, delirante, mordaz, ingenioso, que nos enfrenta a una de esas cuestiones que nos haría dudar si alguien nos la plantease: ¿Hasta dónde llegarías por sobrevivir?
Producida por El Tío Caracoles ("Juana la loca", "Dos tronos, dos reinas", "Ricardo III", "El secuestro"), esta pieza nos muestra a dos mujeres al borde del abismo, que por muy precario que sea su trabajo no se pueden permitir el lujo de perderlo. Cuando todo parece abocado al desastre, cuando el futuro parece de lo más negro, el ingenio hace que estas dos mujeres se compinchen para permanecer en sus puestos de trabajo a toda costa. Visto en escena nos parece delirante, pero habría que vernos a cualquiera de nosotros si peligrase el pan de nuestros hijos o si nos fuesen a desahuciar, si seríamos capaces de llegar a hacer algo similar a lo que nos cuenta la obra. A bote pronto la respuesta es no, pero peores cosas se han visto...
Esta delirante historia escrita por los uruguayos Fernando Schmidt y Christian Ibarzabal llegó a España a la sala Plot Point hace ya cinco años. Desde entonces, no ha dejado de cosechar éxitos en los escenarios de Argentina y Uruguay. Ahora aterriza en los Teatros Luchana para hacernos reflexionar sobre la naturaleza humana en momentos de máxima precariedad, cuando se hace inevitable hacer cualquier cosa con tal de sobrevivir. Una comedia insolente, deslenguada, que no deja de sorprendernos con los alocados giros de guion, a cual más inverosímil. Un texto muy bien construido, en el que se nos muestra a dos perfiles de mujer muy diferentes, pero que tienen alguna cosa en común, su precariedad y que se van a quedar sin trabajo... si no actúan juntas.
La dirección a cargo de Zenón Recalde ("Entre ella y yo", "Gutenberg, el mejor musical del mundo", "The clown") nos propone un montaje con mucho ritmo, con sketchs de lo más ingenioso en los que las dos actrices juegan con su gran vis cómica para hacer crecer la historia. La dirección de las actrices coloca a cada una en un lugar antagónico, tanto en su personalidad como en el fin que buscan en la historia. Una serie de acontecimientos harán que se vayan descubriendo los objetivos ocultos de cada una. Por lo que nos dijeron las actrices al final de la obra, existen varios finales, así que es posible que cuando vayan a verla el desenlace sea diferente al que vimos el pasado sábado. Esto tiene aún más mérito a la hora de crear varias historias en paralelo, lo que lleva a diferentes finales. Todo un trabajazo en el que cada una de las piezas debe encajar a la perfección y saber con exactitud su cometido. También es una buena idea de markenting para que los curiosos podamos volver a descubrir otro final.
La historia nos lleva a la casa de Radojka, una mujer mayor a la que cuidan Gloria y Lucía. En un trabajo duro, pero ambas necesitan el dinero para sobrevivir. Todo explota, o más bien comienza, cuando la anciana fallece y las cuidadoras ven peligrar sus ingresos. Lo que parecía ser el final de su trabajo puede ser una posibilidad de seguir cobrando sin hacer prácticamente nada, o al menos nada legal. Lo que había sido una terrible desgracia fruto de un accidente torna en una serie de decisiones, a cual más surrealista, para mantener su trabajo y sus ingresos. Las dos se encuentran en un callejón sin salida, y deben continuar con la farsa hasta las últimas consecuencias. Gloria, más pragmática, es la cabeza pensante de todo el plan, Lucía, una ingenua e inocente madre de un expresidiario que se deja llevar por las instrucciones de su compañera. Una comedia en la que la lógica se retuerce, la moral se diluye y las risas afloran inevitablemente.
Ellas son Marta Valverde y Ana Belén Beas, las actrices encargadas de dar vida a Gloria y Lucía respectivamente. Dos interpretaciones precisas, plagadas de matices para crear a estas dos mujeres antagónicas en su forma de ser pero muy similares en su situación vital y laboral. Dos personajes perfectamente construidos, dos caricaturescas mujeres que buscan escapar de sus propias vidas, en busca de un futuro mejor. La obra se desarrolla como una secuencia de ingeniosos sketchs que las actrices solventan con destreza. Por momentos no sabemos si la escena es fruto del texto o pura improvisación (la escena con el maniquí llega a extremos tan locos que parecen improvisados, siendo de lo más divertido de la obra). Dos actrices muy solventes que hacen crecer el texto, que lo llevan a otro lugar, que lo naturalizan y lo hacen suyo, para meternos de lleno en la trama y disfrutarla aún más.
Toda la historia se desarrolla en el piso de la señora Radojka, en una sencilla pero efectista escenografía diseñada por Javier Ruiz de Alegría, que ha sabido transmitir la esencia de cualquier piso de una abuela de avanzada edad. A esto hay que sumar la cuidada iluminación de Alba Santiago (responsable también del sonido) que sabe elegir en cada momento la calidez precisa que necesita cada escena. Y por último, no podemos dejar de hablar del vestuario diseñado por Silvina Falco, que transmite a la perfección la personalidad de cada una de las protagonistas.
En definitiva, estamos ante una de las comedias del verano. Un plan refrescante (helador podríamos decir) que nos hace evadirnos de las tórridas temperaturas de la capital para sumergirnos en esta historia de mentiras y traiciones, de supervivencia y lucha. No dejen pasar la ocasión de disfrutar de esta comedia negra, y no dejen de comentarnos cual ha sido el final en la función a la que han ido. Incluso la precariedad laboral y las penurias por llegar a fin de mes tienen su lado cómico....
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Teatro: Teatros Luchana.
Dirección: Calle Luchana 38.
Fechas: Del 5 de Junio al 4 de Octubre. Viernes 20:30. Sábados 20:15 y Domingo 18:00.
Duración: 80 minutos aprox.
- Producción General: El Tío Caracoles Production Company
- Productor: Miguel Ángel Chulia
- Dirección: Zenón Recalde
- Texto: F. Schmidt y C. Ibarzabal
- Ayudante de dirección y producción: Sergio de Medina
- Diseño Escenografía: Javier Ruiz de Alegría
- Diseño de vestuario: Silvina Falco
- Diseño Gráfico: Maktub Just Design
- Técnico de iluminación y sonido: Alba Santiago
- Fotografía: Moi Fernández
- Prensa y comunicación: Carlos Rivera Comunicación
- Reparto: Marta Valverde y Ana Belén Beas







