Nos acercamos a Nave 73 para disfrutar de uno de los últimos éxitos de la sala. Este montaje de La Ferviente Compañía lleva sorprendiendo desde su estreno, con abrumador respaldo por parte de la crítica y el público. Nos adentramos en una de las piezas más icónicas del ballet y nos dejamos llevar por esta interesante propuesta.
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Teatro: La lluvia amarilla. Teatro Quique San Francisco.
Cuando lleguen al alto de
Sobrepuerto estará, seguramente, comenzando a anochecer. Sombras espesas
avanzarán como olas por las montañas y el sol, turbio y deshecho, lleno de
sangre, se arrastrará ante ellas agarrándose ya sin fuerzas a las aliagas y al
montón de ruinas y escombros…
Teatro en cuarentena: Informe Lejía en La Abadía
El Teatro Confinado ha
sido una creación de La Abadía que ha generado una intercomunicación pseudo-directa
entre creadores y espectadores. Es decir, utilizando el Zoom y los medios de
pago habituales, las personas que adquieren una entrada pueden conectar con una
píldora escénica desde su sofá. La diferencia entre un Coriolano en Youtube* y
un Informe Lejía, es la inmediatez; digamos que a falta de espacio lo que se conjura
es el tiempo.
Teatro: La excepción y la regla en el Teatro Del Barrio.
LOS ACTORES
Vamos a contaros
la historia de un viaje. Lo emprenden
un explotador y dos explotados.
Observad con atención el comportamiento de esa gente:
Encontradlo extraño, aunque no desconocido.
Inexplicable, aunque corriente,
incomprensible aunque sea la regla.
Hasta el acto más nimio, aparentemente sencillo,
¡observadlo con desconfianza! Investigad si es necesario,
¡especialmente lo habitual!
Os lo pedimos expresamente, ¡no encontréis
natural lo que ocurre siempre.
Que nada se llame natural
en esta época de confusión sangrienta,
de desorden ordenado, de planificado capricho
y de Humanidad deshumanizada, para que nada pueda
considerarse inmutable.
Teatro: El sueño de la vida en el Teatro Español
Señoras y señores:
No voy a abrir el telón para alegrar al público con un juego de
palabras, ni con un panorama donde se vea una casa en la que nada ocurre y a
donde dirige el teatro sus luces para entretener y haceros creer que la vida es
eso.
Teatro: Ante la jubilación en el Teatro de la Abadía.
Algunos días amanecen más oscuros
que otros. Hoy toca uno de esos en los que sin parpadear miramos alrededor
temblando ante la similitud de un presente tocado de pasado con el aire de entreguerras
que parecemos respirar. Y a pesar de todo cogemos la careta del armario y
salimos a comernos el mundo platónico de nuestras pantallas. Con la mía cargada
de la melancolía adocenada de los misántropos de mi generación, vuelvo a La
Abadía. Allí me esperan Bernhard, Lupa y el Lliure. Inspiro hondo porque a
pesar de la escenografía cerrada, se avecinan curvas en los entretantos.
Teatro: You & me en los Teatros del Canal
Mummenschanz ha aterrizado silenciosamente en Madrid y nos ha invitado a una larga degustación de sus quehaceres. El menú incluye variaciones clásicas de la compañía y nuevas creaciones. Pero eso sí, el vino (o la Fanta) lo pone el público. Público mixto, por cierto. Abundan los niños, pero no hay menos adultos, y quizá entre ellos los hay de la quinta suficiente como para recordar la aparición “Mummenschanziana” en los Teleñecos allá por el 76. No es mi caso y sin embargo aquí estoy, tan perdida que creo que esto es parecido a Momix, y tratando con ahínco de encontrar un hilo conductor inexistente.
Dos manos gigantes abren la veda
y melodiosamente se suceden sketches. Los niños hacen las veces de banda sonora:
“Tengo susto” dice una a mi lado… y “Yo también quiero” se escucha más
adelante. Y aun así parecen no aburrirse, algo que me parece difícil puesto que
la obra es larga.
La rareza de lo presenciado se
entiende en el contexto de la investigación que llevaron a cabo los fundadores hará
unos cuarenta años. Influidos por el surrealismo y a la caza de un lenguaje
visual dentro del discurso de las máscaras, dieron con algunas ideas de belleza
y poderío incontestables. Algo a caballo entre la Comedia del arte y un buen
viaje de LSD. Y esa es razón suficiente para disfrutar de su repertorio. Así
que ya sabéis, una entradita a tiempo es un bien perdurable. Os esperan cabezas
gigantes, alienígenas socarrones y amor, siempre hay amor, incluso de ese que aun
con comienzos irregulares produce vibraciones sísmicas en clave de sol. Ah! Y emociones
base, de eso también hay, e imágenes terapéuticas como la del reloj de arena. Y
no diré más, que la taquilla os espera.
You & Me
Teatro: Teatros del Canal
Dirección: Calle de Cea Bermúdez, 1
Fechas: Entre el 11 y el 14 de octubre de 2018
Teatro: Un bar bajo la arena en el María Guerrero.
Dicen que nuestro cuerpo está lleno de
teatro. Y de teatro está repleto ese bar reconstruido que puede, cual vestigio
cuántico, visitarse durante estos dos meses en la sala pequeña del Maria Guerrero. En
él como si de despojos del texto de Segismundo se tratase, se dan encuentro
ficciones, encarnaciones y público. Y es al recuerdo de este último hacia el
que se dirige el dardo del dramaturgo José Ramón Fernández.
Teatro: Tierra baja en La abadía.
Últimamente en el blog nos preguntamos sobre el por qué del teatro. Sobre el rol del público, su sentir, y su sentido. Le damos vueltas a la consideración de la escena como un divertimento menor por algún intelectual con sospechosas marcas blancas sobre sus hombros. Y no concluimos mucho, pero leemos bastante, y así, leyendo, nos topamos con cosas como la siguiente:
Últimamente en el blog nos preguntamos sobre el por qué del teatro. Sobre el rol del público, su sentir, y su sentido. Le damos vueltas a la consideración de la escena como un divertimento menor por algún intelectual con sospechosas marcas blancas sobre sus hombros. Y no concluimos mucho, pero leemos bastante, y así, leyendo, nos topamos con cosas como la siguiente:
“El
arte no se define por el placer que proporciona (no se define por nada, porque
no tolera límites o bien él mismo es un límite). Si va acompañado por el placer
es porque abre como el placer abre: porque pone en juego al cuerpo completo y la
existencia entera en la tarea de creación o recepción estética. Es decir, porque descoloca y pide cuestionar”.










