Qué
gran regalo nos dejó Virginia Woolf
con este ensayo publicado en 1929.
Por
si alguno no lo ha leído, es una serie de conferencias de la propia Virginia
que se desarrolló durante unas conferencias con colegas de Cambridge que el
tema era “Mujeres y Literatura”.
Una
de las tantísimas frases célebres que tiene este ensayo es: “Les dije, suavemente, que bebieran vino y
tuvieran una habitación propia”.
Es
increíble que casi un siglo después esta maravilla de libro sigue siendo un
mito del de la igualdad (feminismo).
Igualmente,
debemos dar las gracias a María Ruíz
por dirigir y crear este regalo. Selecciona los pasajes más introvertidos y todas
las alegaciones que son inapelables que por supuesto no admiten contestación.
María
confiesa que sentía dolor a la vez que tenía la necesidad de dar luz a este
discurso, así que mejor forma de compartirlo en un escenario.
Una enorme explosión,
que en manos de María Ruíz no pierde intensidad, sino que multiplica su impacto
hasta hacerla del todo actual.
Texto
tan maravilloso con las ideas más innovadoras y a la vez, con una apariencia
sencilla muestra el lugar que ocupa
en el mundo las mujeres. Justo, cuando está sucediendo la mayor revolución
social de la igualdad entre hombres y
mujeres ante la ley.
Un guion que ha
sabido captar toda la riqueza de matices, expresión de una mente tan sumamente
observadora y detallista como la de la escritora, y por supuesto su aguda
sensibilidad.
Dramaturga,
profesora y directora de teatro. Ha sido también asesora de teatro de la
Consejería de Educación y Cultura de la Comunidad de Madrid (1992-93) y
directora del Real Coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial (1995-96).
María Ruíz ama las palabras. Estudiaba en la
facultad de letras de París cuando comenzó a relacionarse con el teatro. Regresa a
España y ejerció de profesora de interpretación para el estudio teatral
Laboratorio William Layton (periodo 1984-1996). En 1996 fundará su
compañía Teatro del Olivar, como un proyecto de investigación sobre el texto
dramatúrgico. En la década de los 80 trabaja especialmente sobre obras de
escritores españoles del siglo XX, entre ellos del filósofo Fernando Savater,
que constituye ya una constante en toda su trayectoria, pues Ruiz ha llevado a
escena varios de sus textos teatrales.
En la década de los 90, en cambio, Ruiz se
interesará por textos extranjeros y trabaja con obras de autores universales
como Bernard Shaw, David Mamet o Harold Pinter. En esta época estrena su María
Estuardo de Schiller (Maria Stuart, 1996), donde conjuga lirismo y realidad
histórica fundiendo en escena elementos isabelinos con contemporáneos. A partir
de su montaje Con el amor no se juega de Alfred de Musset (On ne badine pas
avec l'amour, 1997), comienza una nueva fase de creación eligiendo enfoques más
psicológicos. En 2001 estrena Casa de muñecas de H. Ibsen. En 2003
presenta Transterrados, de José Monleón. En 2004 Macbeth. Entre muchas
de sus maravillosas obras.
Recibió el premio Fuente de Castalia por
el alcalde de Alcalá de Henares.
Clara Sanchís llena el escenario con toda su fuerza, es cómo estar viendo
a Virginia Woolf. Dirigiéndose al auditorio, vuelve a poner sobre la mesa un
tema que no ha cambiado su contemporaneidad y por supuesto genera debate.
Increíble trabajo de
expresión corporal, gestos perfectos, caras cómo si estuviera en su gran mundo
de ideas y su famosa manera de narrar que nos traslada a todos los rincones de
su mente.
Además, se acompaña
del piano que ya es elevar la obra a la excelencia.
Consigue hacer
comedia y tragedia a la vez. Palabras tan irónicas y provocadoras. Sorprende la
evidencia de desigualdad, tan duro como hiriente pero tan actual.
Clara, consigue fundirse y confunde con Virginia durante la más de hora y cuarto del gran monólogo. Únicamente descansa su voz por las notas del piano que ella misma toca. Mostrando su gran maestría, además de con el piano con su voz.
Clara lo lleva en la
sangre, hija de la actriz Magüi Mira y el dramaturgo José Sanchis Sinisterra,
comenzó estudiando música, literatura y terminó con la interpretación.
Además de trabajar
como actriz, es pianista en el Teatro de la Comedia y articulista en el
periódico de La Vanguardia.
Compagina, cine,
televisión y teatro. De sus últimas interpretaciones en teatro la podemos ver
en Antígona con el papel de Sabiduría, dónde como en todas sus apariciones
hipnotiza con su gran interpretación.
Gran riqueza de palabras que invade los
sentidos y las cabezas al espectador.
La literatura y las
tablas del escenario forman una pareja idílica
con Clara Sanchís encarnando a Virginia Woolf.
Virginia Woolf no se dirigió únicamente al público femenino.
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Ficha artística
Versión para la escena y dirección: María Ruiz
Intérprete: Clara Sanchis
Música: Clara Sanchis a partir de J. S. Bach
Diseño de vestuario: Helena Sanchis
Realización de vestuario: Cornejo
Iluminación: Juan Gómez-Cornejo
Fotografía: Isabel de Ocampo y Diego Ruiz
Diseño gráfico: Diego Ruiz
Distribución: unahabitacionpropia@hotmail.com
Producción: Clara Sanchis
Con la colaboración de Seix Barral y Nuevo Teatro Fronterizo
Agradecimientos: El Pavón Teatro Kamikaze, El Teatro Español, Humberto Cornejo, Entrecajas, Laura Freixas y Joana Bonet.
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