Invisible. Teatro de La Abadía

Todos me miran y yo quiero ser invisible.



De nuevo la campana del Teatro de la Abadía en esta tarde primaveral para ofrecernos lo invisible, lo visible y lo imaginable. Nos contarán la novela de Eloy Moreno, novela de denuncia, de rabia, de esperanza también, con más de un millón de lectores a sus espaldas. Una cama de hospital enfrentada con una caja enorme multiusos nos esperan en las tablas, donde el monstruo llegará, donde el dragón despertará. Otro monstruo vendrá a vernos en el Abadía. “Uno, dos, tres, inspiro, expiro…”.




Esta producción de Fundación Teatro Joven y Teatro del Soho CaixaBank es la historia de acoso que sufre un adolescente en su instituto, una historia de denuncia, de visibilización, de valentía, una historia violenta y cruda, de lo que está pasando en estos mundos revueltos de redes y mensajes. Mensajes y mensajes. “Busqué un nuevo poder y lo encontré: hacerme invisible”. Una historia que La Joven se encargará de mostrar aquí y allá por esta nuestra piel de dragón, o de toro, para concienciar, para hacer ver las consecuencias de este terrible mal que azota las aulas, reflejo de una sociedad cada vez más individualista y violenta. ¿Quién no ha deseado alguna vez ser invisible? ¿Quién no ha deseado alguna vez dejar de serlo?. 



Con la adaptación de Josep María Miró y la dirección de José Luis Arellano, "Invisible" habla de lo que se ve, no de lo que no se ve. Del dolor de todos, del acosado y del acosador, de las vivencias de cada uno, de lo incomprensible de esta invisibilidad, cual superhéroe de barrio que intenta ayudarse a sí mismo a sobrevivir cada día. Más allá de héroes y villanos, Invisible habla de los demás, de todos nosotros, del silencio, del miedo, de la indiferencia, del no hacer nada, de mirarnos el ombligo, de no mojarse. Habla de todo eso. De esa indiferencia a niveles desgarradores que alimentan al monstruo, que hacen de nuevo volar al dragón. Desearía que el dragón entrara y me abrazara... ¿Y mañana otra vez? ¿Y yo, que estoy haciendo yo? 


Y que bien lo hacen, y que bien nos lo muestran. Duele, decía un trabajador del Abadía al acabar la representación, cuanto dolor y que bien mostrado, que bien contado, que interpretaciones, que verdad en el escenario por parte de estos cuatro jóvenes y su profesora, que talento y que buen hacer. Y que gestualidad, que dinamismo, que bombardeo de propuestas que suman, que van enriqueciendo el ritmo, que nos van atrapando en la butaca sin parpadear, esperando el próximo envite, donde no hay vencedores, donde absolutamente todos, incluido nosotros en nuestros asientos, somos los vencidos por este acoso. Mensaje y mensaje. Cobarde, empollón… “Esta es mi verdadera gasolina, la única que me hace funcionar en el día a día”. 


La iluminación de Jesús Díaz Cortés, la escenografía y vestuario de Laura OrdásJosé Luis Raymond y Laura Forer, la música de Alberto Granados Reguilón y la video escena de Álvaro Luna acompañan todo este proceso, todo este periplo cursil de este adolescente en vías de no extinción, por desgracia. Suman todos estos elementos a la escena, a las tablas, al elenco. Al reparto joven y rejoven que nos ha entusiasmado. 


Juan Acedo, Javi Morán, Marcos Pérez, Iballa Rodríguez y la colaboración especial de Mabel del Pozo nos ofrecen un trayecto entre clases, paseos, escondites, reuniones, besos robados, violencia por doquier, tomate, miradas pasadas, silencios, visitas médicas, accidentes, familias… la vida.. que nos atrapa , que nos seduce, que nos preocupa, que nos hace cómplices anónimos y silenciosos de esta lacra social de la que no tendríamos que nombrar porque no debería existir.

 
Actuaciones corales con rigor, con un ritmo desenfrenado, con mucha escucha, con gestualidad moderada, la justa, con dolor, con talento, con pasión, con tensión, con la injusticia de los que lo padecen, de los que lo sufren, y sobre todo, con la trascendencia de los que callan. ¿Por qué nadie me da un beso? Invisible nos ha emocionado, nos ha tensionado y nos ha hablado. Ha hecho mella en nosotros, ha hecho reflexión en la piel, vergüenza en la mirada, dolor alrededor, ese que no nos toca, ese que nos salpica un poco. Háganse visibles en el Abadía. Traigan a sus adolescentes a verla. Visibilicen el acoso y el sufrimiento que conlleva. Hagan visible lo invisible. Y no tengan miedo del dragón. Vuelen con él.


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TeatroTeatro de La AbadíaSala Juan de la Cruz.
Dirección: Calle Fernández de los Ríos 42.
FechasDel 13 de Marzo al 5 de Abril. De Martes a Sábado a las 19:00. Domingos a las 18:30. 
Funciones matinales (gestionadas por LaJoven): 13, 18, 19, 20, 25 y 26 de marzo (contactar con rociodefelipe@lajoven.es)
Duración: 90 minutos
EntradasDesde 19€ en TeatroAbadia.



Ficha artística

Texto original: Eloy Moreno
Adaptación: Josep Maria Miró
Dirección: José Luis Arellano
Escenografía y vestuario: José Luis Raymond y Laura Ordás
Vestuario: José Luis Raymond y Laura Forero
Iluminación: Jesús Díaz Cortés
Música y espacio sonoro: Alberto Granados Reguilón
Videoescena: Álvaro Luna
Reparto: Juan Acedo, Javi Morán, Marcos Pérez, Iballa Rodríguez y la colaboración especial de Mabel del Pozo
Producción: Fundación Teatro Joven y Teatro del Soho CaixaBank



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