Llega a Nave 10 Matadero (en fechas poco apropiadas para el teatro, con la mitad de la ciudad fuera) uno de los títulos más esperados de la temporada. Fernanda Orazi vuelve a sorprendernos con un montaje que lejos de ser una versión de la obra original es una disección de la misma. Una deconstrucción de la novela de Miguel de Unamuno para ir a la esencia misma del texto y analizar desde ese lugar a su protagonista, y acompañarle en su intento de conocerse a si mismo y sus contradicciones vitales. Un juego escénico, original e ingenioso, que deja un poderoso poso filosófico sobre la existencia del personaje y de la delgada línea que separa la realidad de la ficción, más en estos tiempos en los que gusta tanto vivir en una realidad edulcorada por las redes.

Publicada en 1914, la novela de Unamuno supuso una ruptura con el realismo imperante de la época. Con el tiempo se ha convertido en una de las claves para entender la literatura española del siglo pasado, convirtiéndose en un punto de inflexión en la narrativa contemporánea. La novela rompe con todas las convenciones literarias de su época para adentrarse en temas mucho más filosóficos, existenciales y metaficcionales (eso que está tan de moda en el teatro actual). Una obra que juega con la relación del autor con el personaje y con el lector, para hablarnos de la libertad para elegir nuestro destino, del sentido de la vida, de la existencia del propio individuo como personaje, de lo real y lo ficcionado, de la literatura y la vida. El autor nos plantea la crisis existencial del protagonista de la historia, que le lleva a rebelarse contra su propio autor, quien le rebela que no es dueño de su destino ya que es un personaje de ficción.

La novela ya presenta desde su título una metáfora de lo que nos espera en su interior, la niebla que difumina la frontera entre la realidad y la ficción. En ella conocemos a Augusto Pérez, un joven adinerado que se busca a si mismo en un constante ir y venir de conversaciones con sus amigos. Tras la muerte de su muerte, el protagonista se enamora de Eugenia, que inicialmente lo rechaza. Este despecho le lleva a reflexionar sobre su propia existencia y su lugar en el mundo, mientras comienza una relación con Rosario. Esta doble relación le causa una gran incertidumbre y una gran confusión.
En el momento en que su novia lo abandona por otro todo cambia. Lejos de estabilizar su situación, este desencuentro conlleva un giro inesperado del relato, adquiriendo la novela una atmósfera que entrelaza el existencialismo y el surrealismo. El protagonista acude al propio Unamuno para pedirle ayuda, en su intento de acabar con su vida. En este diálogo metaficcional el autor, lejos de apoyarle, le es sincero y le constata que un personaje de ficción no puede suicidarse. Augusto se rebela contra su propio destino y exige su libertad para existir y decidir sobre su propia vida.
Ficha artística
AUTOR
Diseño de iluminación
DIRECCIÓN
Diseño de espacio sonoro y música
con
Producción
Diseño de espacio ESCÉNICO y VESTUARIO





