Mitad. Teatro Lara

Los años erosionan las relaciones, lo que antes era emocionante se convierte en anodino, las emociones pasan a dar pereza, la rutina lo eclipsa todo hasta cegar la pareja. Esta es la dolorosa conclusión a la que parece haber llegado esta pareja, que intentan reconstruir las piezas de lo que fueron, para ver si queda algo tras más de dos décadas de relación, o solo un puñado de bonitos recuerdos a los que aferrarse. Una noche larga en la que se pondrán las cartas sobre la mesa, conseguir entender como han podido llegar a ese lugar, para saber como poder seguir hacia adelante.



El mundo de la pareja es todo un filón para la ficción, porque es un misterio para el ser humano. Por suerte o por desgracia, nadie tiene una varita mágica para que las relaciones funcionen. Todas las parejas intentan hacerlo lo mejor posible (o todo lo bien que creen que se debe hacer) para mantener la llama de la pasión, la emoción de los inicios, esas miradas que lo dicen todo, esa complicidad que te hace sentir en casa. Pero la rutina, el paso de tiempo, el trabajo, los niños, cualquier razón puede ser el detonante para que todo se resquebraje, para que el cuento de hadas se torne en pesadilla, para que el palacio se convierta en cárcel.



Esta producción de Alpet Trade and Productions S.L. nos introduce en la casa de una pareja, como puede ser cualquiera, que tienen una larga conversación a lo largo de una noche para intentar ver donde están, cuando ella cree que todo se ha acabado y él piensa que has superado situaciones peores. Como unos vouyers, observamos a una mujer desvelada, que no puede dormir por la angustia vital que le oprime el pecho. La noche lo llena todo de un silencio que parece que el tiempo se pare. Es el momento de comenzar la conversación tantas veces pospuesta. Ella añora el pasado y cree que todo ha terminado, que la relación no da más de si y que lo mejor es irse. Él, cegado por sus rutinas, tiene una percepción muy diferente, en la que la situación es pasajera, un bache que superarán como tantos otros.




La historia transcurre entre momentos de comedia (pese a la tensión de la situación) con momentos surrealistas, que dejan por momentos descolocado al espectador. Una comedia dramática original de David Eldridge (que se estrenó en Londres con gran éxito), sobre la que Antonio Hortelano ha escrito la dramaturgia. Un texto que combina lo cotidiano con planteamientos más filosóficos, que se mueve entre el dolor por la ruptura y el intento de buscar soluciones, o al menos una luz que les ilumine el resto del camino a partir de este punto, en el que han tocado fondo. Todo la historia está tratada con humor y con ternura, para poder tratar de una manera más ligera temas tan dolorosos como la ruptura de la pareja o la crisis existencial que viven ambos, sin ilusiones y con muchas heridas del pasado mal cerradas. Una obra con diálogos rápidos, silencios cargados de tensión, entradas y salidas que esconden la incapacidad de afrontar la verdad. Una mezcla de realismo y humor absurdo, que esconde un drama humano profundo.

 


Antonio Hortelano se ha encargado también de la dirección, y lo hace con maestría, jugando con los silencios y los diálogos picados, la repetición en los diálogos como juego y comodín para cambiar de tercio, todas las decisiones asumidas hacen que la función crezca y mantenga la intensidad necesaria. También es interesante las construcciones de cada uno de los personajes, sin duda antagónicos en su actitud. En este aspecto, la actitud siempre positiva de él contrarresta con la pesimista y derrotista de ella. Dos extremos que poco a poco van buscando lugares en los que permanecer juntos, acercando sus ideas para poder entenderse y seguir adelante, juntos o como dos mitades. 



La historia nos traslada a la cocina de la casa de Maggie y Alex, en una noche que cambiará sus vidas para siempre. Llevan casados veinticuatro años y todo indica que han llegado al final del camino juntos. Ella lleva un tiempo son insomnio debido a esta situación (que ella considera definitiva) pero será esta noche, cuando le confiesa que ya no le quiere y deben separarse. Con esta premisa se desarrolla toda la historia, una conversación tensa y dramática, un diálogo tan necesario como doloroso, pero que se torna cómico por momentos, ellos mismos intentan destensar el momento con ciertos guiños a momentos felices pasados. Los dos tienen que enfrentarse a esta situación límite, pero también a sus miedos, a sus frustraciones, a sus expectativas de la vida, a los sueños incumplidos, a la posibilidad de cambiarlo todo. Un repaso a toda su relación y a sus propias vidas, para ver que ha pasado, porque dejaron que el amor se marchitase y la rutina lo invadiese todo. Un análisis del pasado para intentar entender el presente y poder construir un futuro.




En un montaje de este tipo es fundamental la elección de los actores que den vida a esta pareja, su química y su compenetración para hacer todo este camino de la mano. Ellos son Eva Higueras y Alberto Maneiro y podemos confirmar que están impecables en sus papeles de Maggie y Alex. Ella tiene una pose lánguida, angustiosa, melancólica por la pérdida del amor tras tantos años. El dolor y la pena invaden toda la interpretación de Higueras, que ha creado un personaje enigmático, misterioso, al que vamos viendo como se quita un peso de encima con cada una de los secretos que le dice a su marido. Por su parte Alex vive en su mundo, ese en el que no hay tiempo para nada que no sea el trabajo y llevar a la niña al partido semanal. La vorágine diaria le impide ver más allá. Maneiro nos muestra un marido que se escuda en la rutina, que intenta esquivar la conversación para no hacer frente al problema. Un personaje más plano que el de Maggie, que intenta con su coraza de hombre divertido que esta noche no sea la última, que sigan intentando rehacerse de una situación que, según él, ya han pasado en otros momentos y siempre la han superado. La ingenuidad de no querer ver la realidad frente a la angustia de quien tiene claro que la relación está rota por todos lados.



En definitiva, estamos ante una interesante propuesta, en la que todos podemos vernos reflejados con alguna ruptura dolorosa que hayamos vivido en nuestra vida. El amor se desgasta sin que se perciba en el día a día que todo va cambiando, que la vida nos lleva a lugares que muchas veces no eran los que queríamos, y que cada persona vive la rutina de maneras diferentes, a unos les acomoda mientras que otros les desespera. Un texto punzante, ingenioso, mordaz, que nos deja interesantes reflexiones sobre la vida en pareja, el paso del tiempo, el amor o las expectativas que uno se crea y que se dejan de cumplir. No dejen de verla, para huir de todos los errores que ellos cometieron para llegar a esta situación.

------------------------------------------------------------------------------

 Teatro: Teatro Lara. Sala Lola Membrives
Dirección: Corredera baja de San Pablo 15.
Fechas: Del 22 de agosto al 26 de septiembre. Sábados a las 18:15.
Duración: 65 minutos.
Entradas: Desde 12€ en Teatro Lara.




EQUIPO ARTÍSTICO

Eva Higueras
Alberto Maneiro


EQUIPO TÉCNICO

Producción: ALPET TRADE AND PRODUCTIONS S.L
Producción Ejecutiva: ANTONIO HORTELANO, EVA HIGUERAS Y ALBERTO MANEIRO
Dirección: ANTONIO HORTELANO
Idea original: DAVID ELDRIDGE
Dramaturgia: ANTONIO HORTELANO
Iluminación: CARLOS ALZUETA
Fotografía: JORGE CARRIÓN


Critica, Blog de critica teatral, Critica teatral. Teatro. Reseñas. Cartelera. Programación, Crítica teatral, critica teatral Madrid, crítica teatro, crítica teatro Madrid, crítica, críticas, Madrid

Traductor