Me gustaron especialmente las palabras de Cristina Marín-Miró, con las que voy a comenzar “La alojería era el puesto de comidas y bebidas situado en los corrales de comedias del siglo XVII, donde los asistentes a la representación podían saciar su hambre y su sed, encontrarse, reír, charlar… cuando ir al teatro era más parecido a ir a una fiesta que a lo que hoy conocemos como «ir al teatro».
De acuerdo con su palabras, un punto de encuentro de vivencias y acomodos, lugares que precisamos, que son mas casa que algunos hogares que hemos habitado, porque te dan palabras, expresan lo que para ti son silencios. Para algunos un entretenimiento, para otros una vía de escape y para aquellos una herramienta con la que sobrevivir en esta vorágine en la que vamos a toda velocidad. Vidas antiguas, vivencias que fueron, palabras que se dijeron y que no difieren tanto de lo que ocurre hoy.

