Teatro: La verbena de la Paloma. Teatro Reina Victoria

Es la zarzuela, sin lugar a dudas, una de las señas de identidad de la España más castiza. Obras costumbristas, musicales populares, una mezcla que une diversas formas de hacer teatro y que convergen en una manera muy particular de contar las historias, con toda la gracia y la chulería que destilan los madrileños, un arte que nos sumerge en las más profundas tradiciones de principios del pasado siglo, en el que la Zarzuela contaba historias de la vida cotidiana de la capital.


Pocas épocas del año se asocian más a este tipo de obras que el verano, en el que las verbenas de los barrios daban pie a todas estas historias. Ahora que despierta el caluroso Agosto y con él las fiestas del distrito centro de la capital (San Cayetano, Lavapies y La Paloma), es el mejor momento para seguir disfrutando del interesante proyecto que es "La Corrala del Reina Victoria", en el que se ha montado durante todo el verano un ciclo de zarzuelas, convirtiendo el teatro en una corrala a la imagen de las que pueblan los barrios más tradicionales de Madrid.  

Durante el mes de Julio hemos podido disfrutar de "La Revoltosa" y "El Bateo", mientras que para inaugurar este segundo mes abren con "La verbena de la Paloma" (del 31 de Julio al 11 de Agosto), para finalizar esta brillante selección con "Agua, azucarillos y aguardiente", con la que cerrarán un verano de lo más castizo, con montajes que cuentan con hasta cuarenta artistas en escena y con una orquesta tocando en directo.

Tras años de ausencia de la temporada veraniega, este año coinciden ciclos de Zarzuela en dos teatros de la capital. A la nombrada "La Corrala del Reina Victoria" se le une en el mes de Agosto el Teatro EDP Gran Vía, con "La verbena de la Paloma" y "Álbum de Zarzuela", a cargo de la compañía de Nieves Fernández Sevilla. Lo que era una tradición antiguamente, cuando desde los veranos de la villa al Teatro Fernán-Gómez se podía asistir a este tipo de obras durante todo el verano, vuelve con la misma fuerza de antaño, para que podamos volver a disfrutar de estos montajes tan castizos y tan típicos de estas fechas.


Este ambicioso proyecto veraniego corre a cargo de La Compañía Lírica Ibérica, sin duda una de las más comprometidas con este género. Con la producción de Scenarte Producciones S.L., este ciclo pretende mantener viva la llama del género lírico, en concreto del género chico, con cuatro obras de las más conocidas por el gran público y con un gran montaje que no tiene nada que envidiar a los realizados en épocas anteriores, donde estaba mejor considerado. La Corrala del Reina Victoria es un viaje al pasado, pero también una revisión de cuatro clásicos para que tengan acogida para el gran público. Estrella Blanco es la cabeza visible de esta compañía, integrada en su mayoría por jóvenes valores. A su lado tenemos a Jose Luis Gago en la dirección escénica (y coordinación en general), que realiza un meticuloso trabajo, a mitad de camino entre la tradición y la modernidad. En la parte inicial de la obra se nos sitúa en la realidad y se nos contextualiza la obra, a modo de prólogo, y como una interesante manera de vincular la zarzuela con la actualidad.



En este retazo de actualidad se nos plantea a un hombre enamorado de la Zarzuela que no entiende como sus alumnos de canto no tienen su misma pasión. Para intentar revitalizar el género les propone interpretar "La verbena de la Paloma" en la que podrán conocer ese Lavapiés más castizo, que dista mucho del que conocemos en la actualidad. Un pequeño guiño a la actualidad (con pequeños dardos a la gentrificación y los alquileres turísticos) que nos coloca en una situación más cercana a la historia, nos sentimos más involucrados, porque a fin de cuentas todo lo que pasa en estas obras no deja de ser un reflejo de lo que era Madrid a principios del pasado siglo, y aunque quede muy lejos las situaciones y la sociedad es más parecida de lo que podemos imaginar.



"La verbena de la Paloma" es un sainete lírico escrito por Ricardo de la Vega, con música de Tomás Bretón. La historia se sitúa en una calurosa noche del verano madrileño, en algún barrio obrero de la capital. La pareja de chulapos protagonistas, Julian y Susana, sufren durante esa noche previa a la fiesta de La Paloma historias de amores y desamores, enredos varios que llevarán a situaciones de lo más cómico. En sus andanzas por la noche se van encontrando con personajes de todo tipo de pelaje, que nos hace una interesante radiografía de la sociedad de aquella época. Podemos palpar el ambiente que se respiraba en esos días de verano previos a la gran fiesta de la época, acercándonos a sus costumbres y sus gentes.



El título real de esta zarzuela universal es "La verbena de la Paloma o el boticario y las chulapas y celos mal reprimidos" y si lo analizamos un poco ya nos hace spoiler sobre el contenido de la misma. Al nombrar "La verbena de la Paloma" nos habla del ambiente en el que transcurre la historia, con "El boticario y las chulapas" nos presenta a los personajes protagonistas, y con "los celos mal reprimidos" nos habla de la trama principal por la discurre la historia.


Esta es, sin duda, una obra en la que sobresale el elenco por encima de los nombres propios, aunque algunos de los personajes tengan mayor protagonismo que otros. Interesantes interpretaciones en las que se juega con la bis cómica de alguno de los personajes, creando momentos realmente divertidos, para desviar en ciertos momentos de la historia principal. Estas "historias paralelas" que van apareciendo a lo largo de la narración son pequeñas pinceladas de lo que era la sociedad de la época, con el sereno, los policías, las mujeres sentadas en la calle a la fresca, o los señores jugando a las cartas en la taberna. Como no podría ser de otro modo, los números musicales centran el núcleo del montaje, bajo la dirección en la coreografía de Alejandra Rodríguez, que consigue unos números vistosos y a la vez interesantes en su composición.


Si la parte actoral es interesante, el hecho de que haya música en directo hace que el montaje adquiera otra dimensión. La Orquesta Camerata Villa de Madrid, formada por once jóvenes músicos, es la encargada de poner la banda sonora de esta zarzuela, con Fran Fernández Benito como director musical. Pese a su juventud, la Orquesta cumple a la perfección con los temas musicales, llegando por momentos a ser realmente brillantes. Entre las interpretaciones más destacables hay que hablar de las improvisaciones de algunos de los músicos en el prólogo, con ritmos que se acercan al jazz y al pasodoble. Metidos con calzador en un lugar minúsculo (ya que el teatro no tiene foso propiamente dicho y la Orquesta se coloca justo delante del patio de butacas), es encomiable la labor de unos jóvenes valores que crean el ambiente necesario para que nos situemos en todo momento en el Madrid más castizo.



Pero una zarzuela no estaría del todo completa sin una escenografía que nos ubicase en una de las míticas corralas en las que se comenzaron a representar. La cuidada recreación de estos espacios tan típicos del Madrid más tradicional hace que nos metamos de lleno en la historia en el momento mismo en que accedemos a la sala del Teatro Reina Victoria. En la parte técnica hay que destacar el diseño de iluminación a cargo de Manu Dávila, que maneja a la perfección las distintas tonalidades para que acompañemos a los protagonistas a lo largo de su día de verbena. Por último hay que destacar el vestuario creado por Mario Pera, una delicia que sitúa a cada personaje en el lugar que le corresponde, y en el que mezcla lo contemporáneo del inicio con lo clásico de la zarzuela tradicional.




No hay mejor época del año que las fiestas de la Paloma para dejarse embaucar por uno de estos grandes clásicos de la Zarzuela. Si tienen ganas de volver a disfrutar de los chulapos y las chulapas, más allá del parque de las Vistillas o de las verbenas que estos días pueblan el barrio de La Latina, no duden en pasar por el Teatro Reina Victoria a disfrutar del último título de este interesante ciclo "Agua, azucarillos y aguardiente", en cartel hasta el 25 de Agosto. No hay mejor manera para cerrar la quincena más castiza del verano.

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La verbena de la Paloma
Teatro: Teatro Reina Victoria
Dirección: Carrera de San Jerónimo 24
Fechas: De Miércoles a Viernes a las 20:30. Sábados 19:00 y 21:00. Domingos a las 20:00.
Entradas: Desde 17,50€ en ElReinaVictoriaatrapalo tomaticket, entradas.com. Del 31/07 al 11/08.

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