Nos acercamos a Nave 73 para disfrutar de uno de los últimos éxitos de la sala. Este montaje de La Ferviente Compañía lleva sorprendiendo desde su estreno, con abrumador respaldo por parte de la crítica y el público. Nos adentramos en una de las piezas más icónicas del ballet y nos dejamos llevar por esta interesante propuesta.
Giselle es el ballet romántico por antonomasia: amor, tul y sufrimiento. Y Carmen Adrados, quien firma el guion de esta historia de La Ferviente, es quien nos cuenta sobre ello al poco de comenzar. Lo hace tras una danza apoteósica junto al resto del elenco. Apenas le alcanza el aire, pero desde ese lugar respirado nos dice qué lo que quiere es bailar Giselle, porque cuando fue bailarina no pudo hacerlo y ya es hora de sacarse la espina.
El
espectáculo se organiza en torno a esa premisa y se enraíza en el deseo a
través de cuerpos que juegan a romper la narración de uno de los ballets más
famosos de la historia. Giselle, en la versión canónica, es una pueblerina
enferma que ama bailar, que se enamora, es traicionada y muere y que como
broche final le salva la vida al traidor desde el más allá*. La Giselle que
vemos en Nave 73 pervierte este segundo acto y muchas otras cosas. Esta versión
acompaña a un público que aprende a mirar de otro modo, a entender de otro
modo, porque Giselle deja de ser un objeto deseado y puro para convertirse en el
agente de ese deseo.
En
la hora y media que necesitan para poner en escena esta nueva lectura del
ballet aparecen Hilarión, que ama a Giselle sin ser correspondido, Albrecht, el
príncipe que la hace vibrar, Bathilde, la genial prometida del príncipe, la
narradora sincera… y todos bailan sostenidos por la escenografía de Reyes
García y la acertada propuesta sonora de Juan Sánchez Pulido. Los actores (Carmen
Adrados, Tony Galán, Reyes García, Leyre Morlán y Adrián Pulido) interactúan,
crean, destruyen, gozan y proponen en un lenguaje teatral que gusta de romper
paredes. Hay mucha verdad en esta obra, la transmiten y se disfruta. No se la
pierdan.
*Merece la pena echarle un ojo a la versión del coreógrafo Mats Ek (https://www.youtube.com/watch?v=7L48JEQ-5zg) y a la crítica al libreto que aparece en el libro “Una cuestión de apariencias” de Emily Wells.
ficha artística
DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN DE ESCENA
Carmen Adrados
ELENCO
Carmen Adrados, Tony Galán, Reyes García, Leyre Morlán y Adrián Pulido
PRODUCCIÓN
La Ferviente Compañía
ILUMINACIÓN
Sebastián Domínguez
ESCENOGRAFÍA
Reyes García
DISEÑO DE SONIDO
Juan Sánchez Pulido
VESTUARIO
Reyes García
AYUDANTE DE DIRECCIÓN
Sergio Boyarizo
DISEÑO GRÁFICO
Alejandro Navarro
FOTOGRAFÍA
Carla Maró
PRENSA
Amanda H C – Proyecto Duas
DISTRIBUCIÓN
viva roberta
COREOGRAFÍA Y DIRECCIÓN DE MOVIMIENTO
Juando Martínez Montiel
ASESORÍA ARTÍSTICA
Carlota Gaviño
Una obra de La Ferviente Compañía.




