El metateatro es uno de los recursos más utilizados por la dramaturgia actual, y no siempre funciona. Pero en este montaje de Beatriz Jaén se convierte en el eje conceptual de la obra y consigue engancharnos desde el principio. "Mihura, el último comediógrafo" se construye como una representación dentro de otra, donde Mihura no solo revive su historia, sino que la interpreta, la comenta y la resignifica. Este recurso permite un juego constante entre la ficción y la realidad, haciendo partícipe al espectador del proceso creativo y del conflicto interior del autor.





